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[ # ] YANKEE DOODLE GUILTY
Septiembre 5th, 2005 under International

Katrina se llevó por delante la Superestructura del estado estadounidense y nos permite ver las vergüenzas de su Infraestructura. Puesto que no es sólo que el dinero destinado a los diques (y la aplicación del plan previsto para mejorarlos cara a un huracán como el Katrina, ver hemerotecas locales durante 2003 y 2004) se desviaran a la Guerra de Vietnam. Perdón, de Irak. Tampoco es que las Administraciones Republicanas (que han monopolizado el poder desde hace 25 años, pues durante ese periodo sólo 8 años han sido Demócratas) hayan destruido un tejido asociativo y una estructura que ante estuviese. Si eso fuera cierto las revueltas estudiantiles del 68 en Berkeley y otras universidades americanas, así como otros actos de protesta no se hubieran producido. No, la causa son los americanos en sí mismos. Su estructura misma socio económico cultural. Que provoca que estas situaciones sean posibles.

Ojo del Huracán  Nueva Orleans  Huracán Katrina : Categoría 5

 

 

El modelo esta en Europa. El origen de los estadounidenses es la Europa moderna prerrevolucionaria (la revolución francesa). Fueron a las costas del nuevo mundo con los principios ultra religiosos y socioeconómicos de Lutero, Calvino y demás líderes protestantes. Esto implicó que los ideales fueran “Dios, Libertad, Igualdad y Propiedad”. Y dado que el país era tan extenso, junto con las ideas con las que venían, se impuso la mentalidad de frontera. La noción de autonomía. Individualidad. De no depender de nadie para poder auto construirse una vida. Eso unido a que la nación se construyó contra las instituciones de gobierno centrales (contra el gobierno británico), o quizá precisamente por eso, los estadounidenses son poco propensos a confiar y delegar en una autoridad “lejana”. Como el Rey de Inglaterra, Washington o la misma ONU. A esto hay que añadir que, por lo extenso del país, la mayoría de los americanos era propietario de algo, con lo que incluso lo que llamaríamos “clases populares” tenían algo que defender, con lo que no arraigó la noción de socialismo ni de lucha de clases. Como diría aquél, “Sólo un hombre sin esperanza, al que no le queda nada que perder, puede permitirse luchar por cambiar el orden social en el que está inserto por uno más justo”.

A pesar de que los europeos han evolucionado su forma de pensar, los estadounidenses tienen aún mucho que ver en sus pensamientos con los europeos del siglo XVIII. Siguen pensando en la asunción de riesgos en la ciencia de una manera que sería considerada en ciertos ámbitos de irresponsable (sin incluir el principio de incertidumbre, que señala que si algo pude tener unas consecuencias peores que los beneficios perseguidos o el riesgo implica potencialidades muy peligrosas, no se lleva a cabo). Por poner un ejemplo. O la protección de la naturaleza y del desarrollo sostenible. Parten de una concepción del mundo utilitarista en que la naturaleza se puede domar (cambio del curso de los ríos, conquista de tierras al mar o desmonte de tierras, incluidas presas artificiales) y utilizar sus recursos, transformándolos en “materia útil” (pues no se le da valor en sí al medio ambiente).

Esta mentalidad social y económica confluye también sobre Nueva Orleáns y el paso del Katrina. Puesto que la marginación y la exclusión de un 30% de la ciudad, pobre de solemnidad, la no ayuda solidaria de las instituciones, que prefieren colaborar en el exterior (dando imagen de hyperpotencia, puesto que el individualismo, el mercado capitalista que surge de la “nueva concepción económica” de los clásicos ilustrados, provoca un patriotismo de enormes proporciones), a ayudar a una región propia, pero en la que los intereses estratégicos sociales son… escasos (Para Bush: allí, en las ciudades del sur, mayoritariamente afro americanos, votaron Demócrata). Aparte que parece como si los negros, literalmente, no interesasen.

Pero más importante que los diques, que la imprevisión, que la exclusión y marginación previa de amplios sectores sociales en base a la noción de que cada cual es soberano y no hay una comunidad de intereses, sino individuos en pugna por lograr el mayor de los provechos individuales (proveniente de la mano invisible que mueve el mercado, de Adam Smith, donde dice que la maximización de beneficio propio produce un beneficio colectivo, lo cual en la actualidad ha llevado, dada la desesperación en una búsqueda del beneficio a corto plazo, del azar y el egoísmo), es la anarquía. En el peor de los sentidos. Y es que cuando se ha dado la situación de la desaparición del poder coercitivo del estado, la estructura societaria se ha venido abajo como un castillo de naipes. Ha desaparecido toda noción de civilización. Con lo que podemos observar cual es en realidad el verdadero rostro de la “sociedad” estadounidense y el modelo que se propone para el mundo. El caos y el pillaje. Producto de la desesperación. Del hambre. De la pobreza. De la exclusión. Pero también de la segunda enmienda (En una de las armerías del “de facto” nuevo centro de Luisiana vendían hace no mucho una decena de armas al día, que ya es bastante, pero no alcanzan las algo más de mil diarias de la última semana y, no digamos nada, de las que hayan podido ser saqueadas en la propia ciudad de Nueva Orleáns).

Medioambientalmente cabe señalar que es una muestra del cambio climático. Aunque a Nueva Orleáns no la tocara directamente, y que si los diques hubieran estado bien conservados, la inundación no hubiera tenido lugar. Pero es de resaltar que al entrar en contacto desde el Atlántico Katrina con esa sopa hirviendo que es el Caribe, pasó de Fuerza 1 a Fuerza 5, en una escala de 5, cosa inapropiada e inédita. Y es que las corrientes del Golfo han sido alteradas, lo mismo que la capa de ozono, por la expulsión de gases contaminantes a la atmósfera. Algo que ya ha hipotecado el futuro de la tierra para los próximos 100 años (esto en el caso de dejar de contaminar hoy en este mismo minuto).

Hace unos días al autor le comentaba un ciudadano de Texas que Nueva Orleáns había sido construida por los franceses. Como si fuera tan fácil. Obviamente dijo que era una tragedia. Y que dios bendijera a los afectados. Dios. Ahí estaba la segunda pata del binomio estructural estadounidense. Religión y Economía. La verdad es que con el integrismo religioso NeoConservador iniciado por Reagan se ponen a la altura del tercer mundo. Allí donde la religión es el centro de la vida política. Visto lo visto, si en algún momento del futuro (más o menos cercano), la economía estadounidense fallase, pasaría a convertirse en un país, precisamente, del tercer mundo. La divisa estadounidense se sostenía gracias a Europa, hasta que introdujo el Euro. Verdadero enemigo. Luego de Arabia Saudí, China y Japón. Los dos primeros han abandonado al gigante americano. También es importante el crudo, que se paga en Dólares. En 2000 lo pagado por el programa Petróleo por Alimentos al régimen de Saddam Hussein, y consignado como inmovilizado para Irak en Naciones Unidas, pasó a denominarse en Euros, en vez de Dólares. En las mismas fechas el líder de la OPEP planteó la idea de cambiar la moneda de referencia del Dólar al Euro. Últimamente ha señalado que sobre todo sucedería si Reino Unido y Noruega se adhirieran a la moneda única Europea. Sólo esas dos cuestiones serían suficientes para desestabilizar la economía estadounidense, que ya adolece de una balanza de pagos desequilibrada (importa mucho más de lo que exporta, que se remedia mediante las inyecciones de capital de países extranjeros como Arabia Saudita o Japón, además de Europa, sobre empresas de Estados Unidos).

Con esto no se pretende que dejen los gringos de ser quienes son. Ni de creer en lo que creen (aunque sí estaría bien terminar con la idea de que quieran, por nuestro bien siempre, exportar su sistema al mundo: si a cada catástrofe nos sucede como con el Katrina, no, gracias). Las ideologías son constructos estructurados en base a las teorías políticas. De todas las “piezas” identitarias, culturales, políticas, económicas, sociales… se hace un “edificio” que es el modelo en el que te basas para ordenar la sociedad y el territorio. La invitación que hace el mundo a Estados Unidos es que se replantee su modelo de vida (o, mejor dicho, de no-vida, puesto que se basa en modelos de negación en vez de afirmación. Un ejemplo: Consumo venia de la noción de destrucción de desaparición. Como cuando una persona se consumen la cama de un hospital. O en el Superdomme de Nueva Orleáns). Que miren en su pasado, que revisen sus ideólogos y sus ideas, que repiensen el mundo y lo observen tal cual es y como quieren que sea. Quizá a esto se le llame revisionismo. Revisar las bases de uno mismo para poder encarar un futuro con garantías. Porque esta universalemte claro (aceptado por casi todos, incluida gente que defiende a Estados Unidos como modelo) que lo que ellos representan socialmente, energéticamente y económicamente es insostenible, no ya a escala global, sino aun con la única existencia en Estados Unidos. El planeta no puede aguantarlo. No lo soporta.

Concluyendo: Katrina es responsable del desastre. Pero los Yankees son culpables de sus situación. Ahora piden ayuda a la Unión Europea. Ojala no les salga nada barato políticamente.

Y una recomendación: “El sueño Europeo”, de Jeremy Rifkin. O cómo la visión europea del futuro está eclipsando el sueño americano.


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