Oleguer Presas es un jugador más bien heterodoxo del Fútbol Club Barcelona. De convicciones firmes se trata de uno de los pocos jugadores catalanes que defienden abiertamente y sin huecos para la interpretación la independencia de Catalunya. De ahí que sea defendido y muy querido en ERC y en las juventudes, las JERC. Pero, ¿Acaso no es este Oleguer el mismo de hace 3 meses o 3 años?
Cabe recordar el amor - odio con aquella convocatoria sorpresiva con la seleccion nacional del estado español, en la cual no encajaba ni con cola. Cabe señalar que se ha pronunciado en multitud de ocasiones por una seleccion nacional de Catalunya oficial y que es un asiduo de los partidos de la selección catalana de futbol. Y estos datos, junto a textos de opinión de periódicos abiertamente independentistas, eran conocidos hace ya tiempo. Es por ello que sorprende que ahora cierta empresa que patrocinaba a Oleguer se haya sentido “obligada” a rescindirle el contrato. ¿Porque lo han hecho?
Para responder tenemos que remontarnos al Estatut y el cava catalán. Todo está hilado. El Barça mismamente hizo un apoyo explícito al nou estatut mediante una pancarta portada por todos los jugadores. ¿Se imagina alguien que ocurriera eso con el Nuevo estatuto para la Comunidad de Euskadi? Pues durante la tramitación del estatut la psición de la derecha cavernaria española que representa el PP fue metiendose en el papel de “lo catalan es malo” y que el “cuatripartit” era negativo y había que devolver el golpe reaccionando a través de boycots.
La figura del boycott ya había sido probada en euskadi. Primero con los productos franceses por parte de la antes conocida como izquierda abertzale (hoy izquierda autonomista). Fue en los años 80. An los 90 y principios del siglo XXI fueron los ultras españoles los que trataron de boycotear los productos vascos que se ofrecían en el estado ligándolos, de cualquier manera, a la banda terrorista ETA, empezando por el Grupo MCC y Eroski. Cuando le llegó el turno a Catalunya no distinguieron entre empresarios buenos o malos. En Catalunya señalaron a todo el empresariado como “eje del mal”. Empezando por el cava.
Como dicen que el boycott “fue un exito”, tal vez muchas empresas lo hayan tomado como lección ante futuras actuaciones. Y el primer caso (o uno de ellos) ha llegado cuando el citado jugador ha, en el legítimo uso de los derechos constitucionales impuestos por los españoles a vascos y catalanes, escrito una opinión sobre el caso “De Juana Chaos”, que pasa por ser una reedión del irlandés Bobby Sands.
Está claro que la empresa anteriormente patrocinadora de Oleguer puede retirarle el contrato pensando que si no lo hace será boycoteada en el estado español, pero también debe ser consciente que el mercado que cubría con la presencia de Oleguer en su cartera de clientes o lo ha perdido o lo puede perder pronto porque bien a Oleguer le llegue una oferta sobre un nuevo patrocinador o bien catalanes descontentos con la decisión puedan dejar de comprar la ropa deportiva de la marca en cuestión. O ambas a la vez.
En cualquier caso hay que alabar, y así lo hago, como valiente el paso de Oleguer. Muchas veces se echa en falta voces de gente de sectores tan populares como el deporte que puedan marcar opinión sobre temas serios y no sólo sobre bodas, bautizos y programas de variedades.
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