La situación a la que nos abocan las dos personalidades, una proveniente del seminario, como es Javier Madrazo, y otra proveniente del mundo radical abertzale, es similar a la de un restaurante chino donde tienes un gran número de platos en los que elijes lo que más te guste aunque los sabores puedan ser totalmente diferentes. Todas las mezclas son posibles pero no todas pueden ser deseables. ¿A que parte de la coalición votarías? ¿A la federalista españolista o a la independentista? ¿Votarías a la parte comunista o a la parte socialista? ¿Votarías por un partido institucional o por uno que se pretende combativa con todas las instituciones? Veamos que hay detras de esta unión electoral. Y como Eusko Alkartasuna va a ser la única fuerza independentista que va a haber en las próximas elecciones municipales y forales.

Ezker Batua nace en 1986 de la suma de un numero elevado de micropartidos. Aralar lo hace en 2002. Nunca el ambiente del mundo de IU / EB ha coincidido con el de la izquierda radical abertzale de la que proviene aralar, a pesar de que se afirman de izquierdas ambos (aunque como todo el mundo sabe, izquierdas hay muchas y derecha una sola). ¿Cual es la razón para una unión como se nos plantea? Pues la raigambre en el nivel más bajo, como es el local. Por ilustrar con un ejemplo práctico: Ezker Batua tiene 70 concejales en la Comunidad de Euskadi. Aralar 30. Eusko Alkartasuna posee 113 concejales… sólo en Bizkaia, donde Aralar no es más que un concejal en Durango. No existe mayor representación de Aralar en Bizkaia aun a pesar de que en 2003 el hermano mayor de Aralar, Batasuna, no pudo presentarse en la mayoría de los municipios y Eusko Alkartasuna no se presentó en solitario.

Se puede observar, en todas las partes del mundo, que lo importante en una elección municipal es tener una organización local capaz de dinamizar y cuyos integrantes sean conocidos en el pueblo. Que la gente sea capaz de reconocer a su vecino o a aquel con quien se toma potes o con quien se va a pasear los sabados es importante y revela cercanía a la sociedad. Y es este elemento nuclear del que carecen los proyectos tanto de Aralar como de EB. Un ejemplo de EB es que la familia Madrazo Lavín copa buena parte de la cuota de poder en la Comunidad de Euskadi. Javier Madrazo Lavín es Consejero. Julia Madrazo Lavín es Teniente de Alcalde de Bilbao y, supongo, candidata a alcaldesa. Nerea Galvez Lavín, tras haber conseguido que dimita la anterior segunda concejala de Vitoria Gasteiz por EB, será, tras eliminar al actual portavoz, previsiblemente, la candidata a alcaldesa de la capital administrativa de la comunidad. También en la busqueda de liberados internos el ser familia de madrazo es un plus que favorece el acceso al puesto. Hasta la madre de madrazo parece que se incluye en esta categoría.

La decisión de acudir en coalición ha sido polémica desde su inicio, dado que un 95% de la afiliación de Aralar en Araba se oponía a ella. Aparte que de todos es conocido la existencia de hasta 4 corrientes de opinión en Aralar desde su misma fundación. En EB existen 2, la oficialista y la crítica con las decisiones de Madrazo. Un ejemplo donde se cristalizará y se visualizarán las distancias entre ambos proyectos es mi pueblo, Getxo, donde el representante de Aralar se ha distinguido (aunque no se le haya escuchado) por oponerse al mega proyecto de Andra Mari, auspiciado por EB, oponerse a la incineración de basuras, que ha consentido EB (EB ha dejado en manos de diputación el asunto a sabiendas de que ésta llevará los residuos a Zabalgarbi, que es a lo que públicamente decían oponerse). Una EB de Getxo que para colmo del antiecologismo usa papel satinado en vez de reciclado en las revistas en las que expresa su parecer a la ciudadanía.

Para Aralar no es una novedad el intento de una colaición. Me han contado que hubo un conato de propuesta de coalicón en 2003, pero que fue mínimamente respondido tanto en Aralar como en la contraparte. En 2004 parece que la tentativa fue más seria. Con Eusko Alkartasuna. El objetivo hubieran sido las ya inolvidables elecciones del 14 de marzo de 2004. Pero nada salió como debía. Aralar empezó exigiendo que fueran listas de las llamadas cremallera, esto es, numeros pares el partido A y los impares el B, lo cual era un tanto desafortunado, dada las dimensiones de un partido y otro en cuanto a peso electoral y en cuanto a representación institucional. Otra condición fue que el cabeza de lista por Bizkaia debía ser de Aralar. Se ha visto que, como ejemplo ilustrativo, Aralar en este territorio es 1 concejal en Durango y Eusko Alkartasuna es 2 alcaldes y 113 concejales. Otro requisito fue el que los candiatos debían tener titulo de euskera. La alusión no podía ser otra que descabalgar de la manera que fuera a la diputada por Eusko Alkartasuna desde 1996, de Irun, Begoña Lasagabaster. Y así una tras otra fueron poniendo chinitas en un camino complicado donde más parecía que Aralar no estaba dispuesta a adoptar una voluntad de acuerdo sino más bien lo contrario. En escena entró el PNV, que no recibia a Aralar desde su fundación, 2 años atrás. Entraron a la reunión hablando de las posibilidades de la coalición con EA y salieron afirmando que Eusko Alkartasuna y PNV, al 100%, acudirian a las elecciones en coalición. Como adivinos no tienen precio, dado que Eusko Alkartasuna presentó listas propias en esas elecciones. Me pregunto que pudo pasar en esa reunión. Quizás así se explique que le financiacion de la campaña de Aralar - Zutik, de la que salieron muy escaldados los de Zutik, la financiara en un 40% Aralar, en un 20% Zutik y en otro 40%…
La ayuda del PNV se centró en dos frentes. Uno en que en el sociometro del Gabinete de Presidencia de ese mes, que nunca se equivoca, señaló que la distribución de escaños iba a variar substancialmente en Gipuzkoa, donde EA perdía su escaño en favor de Aralar. Por otro lado, en la ronda de Radio Euskadi la semana antes de las elecciones, en la cuña radiofónica se hacía el aviso de una entrevista con Begoña Lasagabaster, parlamentaria de Eusko Alkartasuna y que el domingo perdería su escaño ante la coalición Aralar Zutik. Así, sin medias tintas de “puede ser”, “se especula”. Rotundamente. Y no pasó. Más bien en las siguientes elecciones, en Junio, en las europeas, fue Aralar el que se hundió. Pasó de un 3′13 % en Marzo (38 560 votos) a un 1′27% en Junio (8 821 votos). Eusko Alkartasuna, en cambio pasó de 6′57% (80 905 votos) a un 7′81% en Junio (54 825 votos), siendo el partido que mejor y con mayor fidelidad mantuvo el voto entre ambas elecciones. Ezker Batua, por su parte, pasó de tener un 8′31% (102 342 votos) en marzo a un 4′20 % (29 469 votos) en Junio en las europeas. Concretamnte en Getxo Eusko Alkartasuna pasó a ser la cuarta fuerza con un 5′63% del voto frente al 3′44% de EB y el 0′78% de Aralar.
Mi conclusión es que Aralar y EB es como juntar Agua y Aceite. El uno es una cosa y la otra otra. Y más que posiblemente no llegue a funcionar, dado que habra mucha gente de Aralar que vaya a votar una candidatura que incluya a gente de EB y al revés, gente de EB que no sea capaz de votar una lista con gente de Aralar. Sobre todo en un territorio como el alavés donde mucha gente de aralar, al parecer, se ha acercado a EA para incorporarse a sus listas como independientes. El caso es semejante al de EE y PSE en 1993, cuando sumaron fuerzas, decían, para unir vasquismo y progresismo. A veces parece como si el reloj vasco estuviera disociado del del resto de la humanidad. Pretendían hacer una fuerza conjunta y al final los cuadros se fueron al PSE o al PNV y las masas de EE quedaron desamparadas y sin opcion política, dado que no se veían ni en la unión EE-PSE ni la alternativa EuE acabó de cuajar, por tanto que la suma en la coalición con Eusko Alkartasuna ese año 1993 no dió mas que los propios votos de Eusko Alkartasuna. Y lo mismo pasó en la coalición de 1999, durante la tregua, con el PNV. En política 1+1 es 2 o 1′5. Raras veces es 2′5 o 3. Sólo un clima de miedo nacional como el mítico 13 de mayo de 2001 puede llevar a ese escenario, pero no es el caso. Por tanto sabemos que es que una coalición electoral no funcione como se la espera. Y más cuando las partes a sumar son tan divergentes en sus postulados, en su cultura política y en su tradición, así como en la socialización política de sus miembros. “Bete ilusioz zure maletak” no pasa de ser un eslogan de una agencia de viajes.
Para concluir quisiera señalar que el campo abertzale queda, de esta manera, con el resto de movimientos, un tanto como Gary Cooper en ”Solo ante el Peligro”. Así esta Eusko Alkartasuna. Con un Josu Jon Imaz (o Jesus Juan, en lenguaje co soberanista) entregado en “seducir a españa”, cual mejores momentos de la que dicen llamar “la reina madre” (vete a saber porqué), y una Batasuna proponiendo, 30 años tarde, autonomías a tutiplén y el citado caso de Aralar haciendo coalición con un partido federalista, deja como guardiana única de los derechos de este pueblo a Eusko Alkartasuna. Por tanto el escenario más probable es que si Eusko Alkartasuna sale fortalecida de estas elecciones este país podra, más pronto que tarde ejercitar sus derechos políticos sobre su futuro como país. Porque será la única formación que nitidamente, sin ambajes, aqui, en Madrid, en Bruselas, en reuniones bilaterales o multilaterales, en una mesa o de pie o sentados en un restaurante japonés defenderá una Euskal Herria independiente, progresista, de izquierdas y en paz.
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